Para los que no saben leer Entre 0 y 6 años
La experiencia lectora está muy ligada a la afectividad. Hay una relación estrecha entre madre e hijo, ésta interpreta y da significación a los movimientos, llantos, balbuceos del hijo iniciándolo en los primeros pasos de la comunicación a través del lenguaje. Se destaca la narración oral en la que no se debe olvidar la sonoridad: canciones de cuna, cuentos que los padres recuerdan, poesías, repeticiones, etc. Ya alrededor de los tres años hay una evolución en el lenguaje. Llama la atención del niño la representación de objetos y situaciones de la vida cotidiana, elementos que puede reconocer y hasta nombrar. La motricidad más desarrollada le permite coger el libro y manipularlo. Además de la narración oral, el niño se siente atraído por libros de imágenes con poco texto cuyas ilustraciones gustan por el colorido. Entre los cuatro y los seis años comienza la etapa de preguntas, de mucha curiosidad, de fantasías. Libros de información simple con ilustraciones atractivas. Libros de cuentos cortos con temas que le permitan identificarse para superar miedos, para reforzar el sentido de las relaciones familiares, para desarrollar la fantasía. Los animales son los grandes protagonistas en esta etapa. Las poesías con rimas y de carácter lúdico son muy atractivas produciendo gran placer en los niños.
Para los que leen acompañados Entre 6 y 8 años
Continúa la curiosidad por conocer y responder los por qué; aparece todavía la afición por la fantasía pero ya comienza el gusto por lecturas más cercanas a la realidad. Cuentos o novelas cortas en que los personajes son niños o niñas con quienes se identifican los lectores. Se refuerza la autoestima, el sentido de pertenencia a un grupo, la amistad. En esta etapa se empieza a desarrollar el gusto personal por los distintos temas (animales, ciencias, experiencias escolares o familiares, etc.) y las formas literarias (poesía, cuento, novela corta)
Para los que ya leen solos Entre 8 y 10 años
Va apareciendo un lector más autónomo, con mayor seguridad en la elección de temas; considera la lectura como algo más íntimo y privado. El misterio, terror, aventuras son temas muy atractivos; ojalá las lecturas logren conmover al lector que está en una etapa de desarrollo intelectual y emocional muy importante. Ya comienza a leer novelas algo más extensas (70 a 120 páginas); sigue gustando de las ilustraciones que acompañan los textos.
Para los que tienen mayor nivel de comprensión Entre 11 y 12 años
La autonomía y exigencia del lector crece a medida que aumenta la capacidad de comprensión. A los temas anteriores, se añade ahora el amor. Busca libros que respondan a sus nuevas inquietudes relacionadas con el amor, la sexualidad, los conflictos con los adultos, las inseguridades, etc. De ahí la importancia de ofrecer literatura que responda a las inquietudes propias de esta etapa y que reafirme emociones y sentimientos ayudando al crecimiento integral del joven que se identifica con los personajes y situaciones de las lecturas.
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