¿Cuál ha sido tu mayor logro en este año trabajando por las bibliotecas escolares CRA?
Destaco que nos hemos esmerado en dar visibilidad a la valiosa gestión pedagógica y administrativa que realizan nuestros coordinadores y encargados, pues cada encuentro con ellos y sus equipos directivos es mucho más que una mera contribución a las estadísticas de establecimientos educacionales. Hemos ido creando condiciones para cumplir con entusiasmo y compromiso cada una de las metas de gestión del plan estratégico del componente CRA del MINEDUC.
La realización de las jornadas comunales de Coyhaique y Puerto Aysén, y el valioso apoyo de Constanza Mekis y Corina Acosta fue un gran logro, pero me siento muy contento de la extendida participación de nuestros equipos CRA en el VI Encuentro Nacional Creando Redes en Valdivia. Fueron dos instancias que nos entregaron valiosas herramientas y luces para seguir innovando en la gestión de nuestras bibliotecas escolares, pues una cosa es hablar desde la academia y otra muy distinta ser propositivos y acompañantes para los procesos de cambio que el sistema educativo reclama.
¿Qué ha sido lo más difícil de sacar adelante en tu gestión CRA?
Que se comprenda la necesidad de ir profesionalizando el rol de la supervisión en materia de asesoría experta a los establecimientos educacionales, pues las funciones asimiladas al Jefe de Proyectos CRA ameritan una dedicación intensa y desafiante que no va de la mano con la carga de trabajo que imponen una diversidad de acciones propias de los ATP.
La falta de un presupuesto que permita sustentar el marco de actuaciones de un plan estratégico de trabajo tributario a las metas y objetivos del componente CRA MINEDUC, pues desde el escritorio se hace impensable liderar procesos de cambio y ser coherentes en la acción, cuando hemos levantado la promesa de ser socios estratégicos para nuestras escuelas y liceos.
Según la realidad de tu provincia, ¿cuáles son los mayores desafíos de las bibliotecas para formar más niños y jóvenes lectores?
Más bien diría en toda la Región Aysén, que es mi ámbito de trabajo como Supervisor y Jefe de Proyectos CRA.
El mayor aprendizaje en materia de formación de niños y jóvenes lectores lo he podido asimilar a partir de las valiosas experiencias que han ido instalando coordinadores y encargados en muchas de nuestras bibliotecas escolares, muchas veces actores anónimos de procesos pedagógicos muy potentes.
Pues bien, allí tenemos un capital humano que debemos reconocer, estimular intelectualmente y movilizar para ir creando redes y generar conocimiento en nuevas jornadas comunales. Queremos avanzar en un primer encuentro regional que muestre procesos y productos a la comunidad, ya que así se rompen los pesados cercos que suele imponer la apatía ciudadana.
¿Cuál es tu sueño para las bibliotecas de tu Departamento Provincial de Educación?
Que se conviertan en espacios de gestión pedagógica muy propositivos, donde los niños y jóvenes encuentren múltiples posibilidades para potenciar sus aprendizajes, descubrir el mundo contado desde los libros, maravillarse con las imágenes y asumir una actitud muy positiva en su propio proceso formativo, individual y social.
¿Podrías contarnos de alguna actividad en que se hayan promovido las redes entre bibliotecas al interior de tu provincia?
A partir de la realización de las dos primeras jornadas comunales de Coyhaique y Puerto Aysén se han ido generando los primeros encuentros entre nuestros coordinadores y encargados CRA. Luego del impulso del reciente VI Encuentro Nacional Creando Redes, se han entusiasmado en Cochrane y Cisnes… son los primeros pasos… señales de que avanzamos en la propuesta de constituir redes. En lo que resta del año tomaremos contacto formal con la Dirección Regional de la DIBAM para pensar un escenario de colaboración para el 2012.
¿Cuál es tu sueño o desafío en tu gestión para el año 2012?
Consolidar un modelo de trabajo que permita mayores acercamientos entre nuestro MINEDUC: los sostenedores, los directivos y nuestros coordinadores y encargados de Bibliotecas Escolares CRA.
Ello implica hacerse cargo de los compromisos suscritos, que en definitiva deben reflejarse en el óptimo funcionamiento de las bibliotecas CRA, con mayor apertura comunitaria.
Si logramos movilizar los recursos humanos, materiales y financieros provenientes de la Ley SEP en esta dirección estaremos aportando en la construcción de un escenario distinto para el desarrollo de los CRA, y sin duda, el sistema educativo en su conjunto tendrá allí un espacio de actuación para promover aprendizajes más significativos y con plena integración al currículum escolar.